¿Es «El Jarama» la mejor novela española del siglo XX?

El jarama
El jarama

Hace tiempo que llevo escuchando que «El Jarama», de Rafael Sánchez Ferlosio, es la mejor novela española del siglo XX. En la contraportada de la edición de bolsillo que compré hace unas semanas lo dice: «(…) con eso y su arte, ha logrado, a juicio de Riley y de otros críticos, la mejor novela escrita en España en el siglo XX». Buscando en Internet, en algunas de las páginas que hablan sobre ella, comentan algo parecido. Hace unos meses, en una cena con tres amigos escritores (que rondan los cincuenta y los sesenta), lo afirmaban con rotundidad… Y yo me la acabo de leer, y aunque me ha gustado y me ha parecido interesante, no la incluiría entre mis favoritas.

En la década de los 50, un grupo de jóvenes proletarios madrileños quedan para pasar un domingo de verano junto al Jarama, la novela se sucede en dos ambientes, por un lado los jóvenes que pasan el día junto al río, por otro, vecinos de la zona, gentes del campo, estiran el domingo en uno de los bares cercanos. Toda la novela está construida con diálogos, las conversaciones de los chicos y la de los parroquianos en el bar. La trama empieza a las nueve de la mañana y acaba a las doce de la noche, casi no hay narrador, tan solo algunas descripciones certeras entre unos diálogos que funcionan como si fueran filmados por una cámara de cine. No sucede nada en casi toda la novela, la cámara se limita a mostrarnos las conversaciones superfluas y banales de los protagonistas, en la página 260 (de las 345 que tiene la novela) ocurre un hecho que altera la monotonía del domingo.

La monotonía del domingo y quizás también la monotonía de la novela, en el taller de escritura virtual que publica en El boomerang Jorge Eduardo Benavides dice sobre la estructura de la novela: «al hablar de estructura narrativa básicamente nos estamos refiriendo a la correlación articulada de lenguaje, composición argumental y esquema de este último, que a su vez comprende (1) las situaciones iniciales, (2) los conflictos o complicaciones, (3) la resolución y (4) el desenlace o situación final. La estructura de una narración es pues su andamiaje, aquellas líneas de tensión sobre la que se sustenta la historia». A lo anterior también tenemos que añadir elementos que propician el ritmo del relato, no solo la velocidad o la lentitud que queremos dar a las frases, sino también la combinación entre diálogos, descripción, reflexión, capaz de convertir la lectura más atractiva. Bajo mi entender, en «El Jarama» no hay ni líneas de tensión ni ritmo en el relato, y por eso puede llegar a ser algo monótona.

Ahora bien, lo anterior es teoría, y la teoría no es universal. La apuesta de Sanchez Ferlosio es precisamente mostrar otra manera de narrar y probablemente por eso, cuando apareció la novela en 1955, tuvo tanto éxito: (1) el tiempo en la novela, todo se sucede en apenas quince horas, (2) el punto de vista, apenas una cámara que se va moviendo en función de quien sea la persona que hable, (3) la exclusión de las líneas de tensión (y también del narrador) con el objetivo de mostrar un retrato objetivista de las gentes de la época. Probablemente la manera de concebir «El Jarama» haya sido una apuesta arriesgada que mostró el camino de otra forma de narrar (no sé si ello habrá tenido influencia en Luis Alemany y en su obra «Los puercos de circe», novela que me gustó mucho y que puede tener algunos elementos comunes con «El Jarama» en la medida en la que muestra la sociedad de Santa Cruz de Tenerife, unos personajes banales a los que no les sucede nada, sino que se limitan a pasar los días).

Personalmente, y considerando lo anterior interesante,  lo que más me ha gustado de «El Jarama» ha sido el lenguaje utilizado en las conversaciones; y me ha gustado porque me ha acercado a una forma de hablar que ya no existe: el modo de hablar antiguo de la gente del campo (los parroquianos en el bar), o el modo de hablar de aquellos jóvenes premodernos, su lenguaje y la construcción de las frases supongo que avanzadas en su época y sin embargo ya caduco. No sé si en 1955 llamó tanto la atención ese lenguaje por entonces vigente, y que a mí me ha parecido interesante por su componente histórico.

Y también me ha llamado la atención la banalidad de la juventud, escucho a mucha gente quejándose de la banalidad de la juventud de ahora (mi única novela publicada hasta ahora toca ese tema) y no me esperaba que una juventud en plena dictadura pudiera también serlo. Supongo que, juventud banal y juventud comprometida la hubo, la hay y la habrá en todas las épocas, un amigo veinteañero me recuerda muchas veces que no soporta el discurso sobrado (y según él falso) de los cuarentones sobre los valores de hace quince años y los de ahora…

En definitiva, me ha gustado «El Jarama» pero eso de elegirla entre las mejores novelas españolas del siglo XX es otra cosa. Esto me hace reflexionar sobre cuáles son los baremos para elegir las mejores novelas, A veces tengo la sensación de que siempre se alude a las mismas, en muchas ocasiones porque supusieron un cambio o un nuevo enfoque en la manera de narrar de determinada época, y rara vez se alude a novelas más modernas como grandes novelas, como si solamente por el hecho de ser modernas perdieran valor. Personalmente creo que hay muchas novelas modernas, que incorporan y mejoran todo ese acervo de la historia de la literatura, y que sin embargo parece que cuesta más citarlas entre las grandes.

Y ahora, por recomendación de mi amigo Luis León Barreto y de mi hermano Santi, me meto con Amos Oz…

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5 comentarios

  1. hola Pablo,saludos despue de mil.no fui yo ;fuel la Red que decidio dejarme cogado todo lo quellevamo d año. Es un placer volver a entrar en tu pagina. Y ya estamos metidos en berenjenales..¡¡esto de la del Siglo¡¡es un tanto totalitario no? Pregunto a los lectores que “vivimos tu pagina” a ti que moras en Ella” .Dejarias que alguien saque tus cosas de Tu libreria personal yte la colocara segun sus criterios…? Estre allanamiento es a mi juicio lo que sucede con estas proclamas totalitarias”. Cualquier escritor,lector. Catedratico,estudiante;hace su eleccion de lo que considera relevante…faltaria mas¡¡Pero cuando voceamos lo “mejor” como criterio totalitario…todo lo demas ha de dejar paso a eto que yo alzo,cual caliz sagrado…Arrasa con todo y se distancia de la parroquia…nosotros que solo participamos en esta eucaristia con una herramienta unica y universal; el Idioma. Esta es la Obra. todo lo demas , a mi juicio, es solo criterio,no mas. Repasare la obra menor en cuestion, pero dudo mcho que ..Pacual deje su sitio…o …muchas otras que han ganado a pulso su sito en mi alma; por una razon u otra.Estan donde les corresponde por el soo criterio del Maestrillo Rescucitador,yo, que les da vida cada vez que las abre, las resucita cuando las comparte¡¡.. Pablo perdona ; ya estoy disparado; tenia verdadero sindrome de letras¡¡ y escritura¡¡ Celebro que sigas dandonos tu saber mejor y tu valioso tiempo. Perdoname porque estoy algo oxidado y n construyo lo mejor que desearia. Esperando tu segunda Obra,que palabra tan hermosa¡¡ Atntamente Manuel La Gomera

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  2. victor
    28/03/2009 20:27:00

    El Jarama es una novela espléndida, precisamente por su estructura, por la tensión narrativa que establecen sus diálogos. Sin embargo, las etiquetas suelen ser estúpidas, por inexactas, y eso es lo que le ocurre a la etiqueta “mejor novela española del siglo XX”. No es más que una tontería. A pesar de que en mi opinión la narrrativa española no sorprende, sino que es más bien tirando a pobre, me viene ahora a la cabeza la obra de Juan Benet, por poner un ejemplo, auténtico, soberbio monumento literario. Como sé que te gustan las recomendaciones, aunque no sea español, te recomiendo “La carretera”, de Cormac Mc Carthy, para mí la primera obra maestra de la narrativa del siglo XXI. Cada vez estoy más convencido de que la gran novela de finales del XX y principios del XXI viene en inglés y viene de América: con Mc Carthy, Roth y Coetzee (sudafricano) ya van sobrados…

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  3. juan francisco santana
    25/03/2009 20:43:00

    Mi querido amigo, creo, con todo mi respeto hacia la obra de Rafael Sánchez Ferlosio, que siendo muy interesante, sobre todo desde el punto de vista de la técnica, no deja de ser una gran novela que nos muestra la diversidad cultural de aquellos momentos: un choque de la sociedad tradicional con la moderna, ¡tan diferentes! Para el gran público, sin duda, le resultará aburrida y falta de ritmo. Sin embargo sí que puede ser una obra muy importante para los más eruditos, para trabajar en la aulas universitarias o para aquellos que persiguen en una novela un ejemplo de buen trabajo y no, meramente, un entretenimiento. Muchas gracias y un fortísimo abrazo.

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  4. escritor
    25/03/2009 20:40:00

    Querido Pablo, me parece una muy pertinente observación sobre la novela, sobre cómo está montada, lo que significó en su momento, la monotonía de la que hablas… te felicito. Voy a leer más cosas de tu página, que la veo muy interesante

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  5. paco
    25/03/2009 20:39:00

    Creo que has escrito un buen artículo, documentado, serio y riguroso, que expresa perfectamente tu opinión, aunque yo no la comparta. Yo creo que hay dos novelas realmente trascendentes posteriores a la guerra, y para mí son El Jarama y La Colmena. También me gusta el Pascual Duarte, pero prefiero La Colmena.

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